Una ferretería de barrio recibe listas de materiales por WhatsApp, a veces en una foto de un papel, con nombres como “el tubo de media” o “la pintura de siempre”.
Armar cada cotización toma tiempo y el maestro compra donde le contesten primero.
Con Think²: Think² lee la lista, la cruza con el catálogo y propone la cotización, aclarando lo que no reconoce o lo que tiene varias opciones. El vendedor la revisa y la aprueba antes de enviarla.
Qué cambia: Las cotizaciones salen rápido y con las referencias correctas.
Una ferretería con dos puntos se queda sin cemento o sin tornillería justo cuando arranca la semana, porque la compra se hace con lo que el dueño recuerda.
Con Think²: Think² revisa las ventas y las existencias de cada punto, detecta lo que está por acabarse y prepara el pedido al proveedor. El dueño lo ajusta y lo aprueba antes de que salga.
Qué cambia: Se compra según lo que de verdad se mueve y no según lo que se recuerda.
Un depósito de materiales les da crédito a constructores con cuentas abiertas.
Las facturas vencidas se cobran cuando alguien se acuerda, y a veces se les despacha otro pedido antes de que paguen.
Con Think²: Think² repasa la cartera, avisa qué clientes se pasaron y prepara el mensaje de cobro con el detalle. Antes de un pedido nuevo a crédito, le muestra al administrador cuánto debe ese cliente, y él decide.
Qué cambia: Se sigue dando crédito a quien paga, sabiendo cuánto se debe.