Una empresa lleva el inventario en Excel o Google Sheets, con un mínimo fijo por producto que alguien puso hace años.
En temporada alta se agota y en temporada baja sobra.
Con Think²: Cada semana Think² revisa cuánto sale de verdad de cada producto y cuánto tarda cada proveedor en entregar, y propone cómo ajustar el punto de reorden. Quien maneja compras aprueba los nuevos mínimos antes de que se apliquen.
Qué cambia: Los mínimos cambian con la demanda real y no con la memoria de alguien.
Varios productos del mismo proveedor llegan a su mínimo en días distintos.
Se hacen cinco pedidos pequeños y cada uno paga flete.
Con Think²: Think² detecta qué productos de un mismo proveedor están cerca del mínimo y arma un solo pedido sugerido que cumple el monto mínimo de ese proveedor. Lo deja como borrador de orden de compra. Compras lo revisa y lo aprueba antes de enviarlo.
Qué cambia: Menos pedidos sueltos, menos fletes y menos órdenes de urgencia.
Por ejemplo, el sistema dice que hay 40 unidades y en bodega hay 12.
El reabastecimiento falla porque el dato de partida está mal.
Con Think²: Think² compara el inventario del sistema con los conteos que bodega anota en una hoja o un formulario. Marca las diferencias que pasan el margen que aceptas y prepara el ajuste con su explicación. El ajuste solo se aplica cuando lo aprueba el responsable.
Qué cambia: Las compras se deciden con un inventario que se parece a lo que hay en la bodega.