Una empresa con varias sedes recibe cada semana un Excel de ventas y gastos de cada una, cada uno con columnas un poco distintas.
Alguien los junta a mano para el reporte de gerencia.
Con Think²: Think² recibe los archivos donde lleguen, sea el correo o una carpeta, y entiende las columnas aunque cambien de nombre o de orden. Los pasa a una sola estructura y actualiza el reporte con los datos de la semana. Si una sede no mandó su archivo o trae cifras raras, lo marca antes de que el reporte salga. Quien lo firma lo revisa y lo aprueba antes de enviarlo a gerencia.
Qué cambia: El reporte sale a tiempo aunque falte quien lo armaba, y los datos raros se ven antes de llegar a gerencia.
El reporte mensual depende de una macro que hizo alguien que ya no está en la empresa.
Cuando el sistema contable cambió el formato de exportación, la macro dejó de funcionar y nadie sabe arreglarla.
Con Think²: En lugar de una macro, a Think² le explicas en palabras qué debe salir en el reporte y de dónde sale cada número. Si la exportación cambia, lo detecta, ajusta la lectura y te avisa qué cambió para que confirmes que el resultado sigue siendo correcto.
Qué cambia: El reporte deja de depender de una sola persona y de un código que nadie entiende.
Gerencia recibe el reporte con las cifras, pero siempre pregunta lo mismo: por qué subió o bajó.
Quien lo arma tiene que volver a abrir cinco archivos para responder.
Con Think²: Además de actualizar las tablas, Think² compara con la semana o el mes anterior, encuentra los cambios grandes, busca de dónde vienen (un cliente, una sede, un producto) y escribe un resumen corto arriba del reporte. Quien lo firma ajusta el texto y lo aprueba antes de enviarlo.
Qué cambia: El reporte llega con la explicación de los números y no solo con los números.