El cierre tiene, por ejemplo, treinta tareas repartidas entre cuatro personas en un Excel de seguimiento.
El contador se pasa el día preguntando quién terminó qué.
Con Think²: Think² lleva la lista de tareas del cierre: le asigna a cada una su fecha, revisa que lo entregado exista de verdad (la conciliación cargada, la provisión registrada) y le recuerda a quien va atrasado. El contador ve en qué va cada cosa y aprueba cada parte que se cierra.
Qué cambia: El contador revisa en vez de perseguir gente y en cualquier momento se sabe en qué va el cierre.
Al cerrar el mes faltan facturas de servicios que ya se usaron, como energía, honorarios o arriendos, y hay que estimarlas.
Se hace de memoria o se olvida.
Con Think²: Think² compara los gastos que se repiten cada mes con lo que ya se registró este mes, encuentra los que faltan y propone la provisión con su cálculo. El contador aprueba cada asiento antes de registrarlo. Al mes siguiente, Think² revisa que la provisión se reverse cuando llegue la factura.
Qué cambia: El resultado del mes deja de saltar porque una factura llegó tarde.
Salen los estados financieros y gerencia pregunta por una cuenta que creció al doble.
Nadie lo había notado.
Con Think²: Antes de entregar, Think² compara los saldos con el mes anterior y con el mismo mes del año pasado. Encuentra las variaciones grandes, busca los movimientos que las explican y le escribe notas al contador. Él decide qué se corrige y qué se explica.
Qué cambia: Las preguntas difíciles se responden antes de la reunión con gerencia.