Una distribuidora tiene clientes que compraban cada mes y dejaron de hacerlo.
Nadie lo nota, porque los vendedores solo miran los pedidos nuevos.
Con Think²: Think² revisa el historial de compras y detecta a los clientes cuyo ritmo de compra cayó comparado con su propio patrón, no con un plazo fijo igual para todos. Resume qué compraban y si tuvieron reclamos. Con eso, le propone al vendedor un mensaje o una llamada. El vendedor aprueba antes de contactar al cliente.
Qué cambia: Te enteras cuando un cliente empieza a irse, no cuando ya se fue.
Un taller mecánico tiene a sus clientes en una agenda.
Los que no vuelven para su siguiente revisión simplemente se pierden.
Con Think²: Think² agrupa a los clientes según su último servicio y el intervalo normal entre visitas. Redacta mensajes que mencionan lo que se hizo la última vez y les ofrece agendar. Las respuestas van directo a la agenda. Las ofertas las defines tú, y los mensajes los apruebas antes de enviarlos.
Qué cambia: Cada mensaje de reactivación habla de algo concreto del cliente, no de una promoción genérica.
Una tienda en línea tiene una lista larga de clientes que compraron una sola vez.
Algunos se fueron molestos, y la tienda les manda la misma promoción que a los demás.
Con Think²: Think² revisa por qué cada cliente podría no haber vuelto: un reclamo, una devolución o un producto que se compra una sola vez. Separa a quienes no conviene escribirles con una promoción, como quien tuvo una mala experiencia; a esos primero les corresponde una disculpa aprobada por una persona. Propone mensajes distintos para cada grupo.
Qué cambia: Dejas de mandarle un cupón a alguien que sigue molesto contigo.