Una empresa vende purificadores de agua que necesitan cambio de filtro y mantenimiento periódico.
El cliente se olvida y termina comprando el repuesto en otro lado.
Con Think²: Think² calcula, a partir de la fecha de venta y del uso típico, cuándo toca el cambio o el mantenimiento. Le escribe al cliente con la referencia exacta de su equipo y le ofrece agendar o pedir el repuesto. El pedido o la cita quedan para que el equipo los confirme.
Qué cambia: La reposición te la compran a ti, en el momento en que el cliente la necesita.
En una venta B2B con implementación, después de firmar, el cliente pasa a otro equipo.
Nadie le pregunta cómo va hasta que llega con una queja.
Con Think²: Think² programa puntos de control según tu proceso, como el primer uso, la primera entrega y el primer mes. En cada uno le pregunta al cliente por su canal habitual y lee las respuestas. Si detecta un problema o una oportunidad de ampliar la venta, alerta al responsable. Las propuestas de ampliación las aprueba el comercial.
Qué cambia: Los problemas salen a la luz en el primer mes y no al momento de renovar.
Una marca de electrodomésticos vende productos que generan dudas de uso, y la atención al cliente se llena de preguntas repetidas que a veces llegan como reclamos.
Con Think²: En los días siguientes a la entrega, Think² le envía al cliente instrucciones de uso de lo que compró, no un boletín general. Responde las dudas con la información de tu manual. Si la duda suena a falla, la pasa a una persona. Los textos base los apruebas antes de usarlos.
Qué cambia: Llegan menos reclamos que en realidad eran dudas de uso.