Una agencia, después de firmar con un cliente, tiene que pedirle accesos, logos y materiales, y agendar la reunión de arranque.
Todo se pide en correos sueltos que se alargan por semanas.
Con Think²: Think² le envía al cliente la bienvenida con la lista de lo que falta. Va marcando lo que el cliente manda por correo o por formulario y le recuerda con tacto lo que sigue pendiente. Cuando todo está completo, avisa al responsable para arrancar. Los mensajes al cliente los apruebas antes de que salgan, y los accesos se guardan donde tú indiques.
Qué cambia: El proyecto arranca cuando el cliente está listo, no cuando alguien se acuerda de revisar la bandeja.
En una empresa de software B2B, cada cliente nuevo necesita una configuración según su plan y su sector.
En el paso de ventas a implementación se pierde información, y el cliente tiene que repetir lo que ya había contado.
Con Think²: Think² toma lo que se habló en ventas: notas del CRM, correos y propuesta firmada. Arma la ficha de arranque para el equipo de implementación, con lo prometido, las fechas y los contactos, y crea las tareas en tu gestor de proyectos. El líder de implementación la revisa antes del primer contacto con el cliente.
Qué cambia: El cliente no tiene que repetirle al equipo de implementación lo que ya le dijo al vendedor.
Una empresa de servicios necesita documentos del cliente, como identificación, contratos firmados y formularios, antes de empezar.
Los documentos llegan incompletos, borrosos o vencidos.
Con Think²: Think² revisa cada documento contra tu lista: si está, si se lee bien, si está vigente y si el nombre coincide. Le pide al cliente lo que falta o está mal, con una explicación clara, en un mensaje que tú apruebas. El expediente queda listo para que una persona lo valide.
Qué cambia: Hay menos idas y vueltas por un documento borroso o vencido.