Una empresa tiene contratos con proveedores, arrendadores y clientes en PDF regados entre carpetas y correos.
Nadie sabe cuántos hay ni cuándo vence cada uno.
Con Think²: Think² lee cada contrato y arma una tabla con las partes, el objeto, el valor, la fecha de inicio y de fin, el preaviso para no renovar, los reajustes y las garantías que se exigen. Lo que no encuentra o no está claro lo marca para que lo confirme un abogado o el responsable.
Qué cambia: Lo que hoy está regado en decenas de PDF queda en una sola hoja, con lo dudoso señalado.
Un contrato de arriendo o de software se renueva solo si no avisas con, por ejemplo, 60 días de anticipación.
El plazo se pasa porque nadie lo tenía en el calendario.
Con Think²: Think² calcula la fecha límite de preaviso de cada contrato y le avisa al responsable con tiempo, junto con un resumen de lo que se ha pagado y de cuánto se ha usado. Si deciden no renovar o renegociar, prepara el borrador de la comunicación, que se aprueba antes de enviarse.
Qué cambia: Renovar un contrato pasa a ser una decisión y no un descuido.
El contrato con un cliente grande exige pólizas vigentes, informes cada trimestre y un reajuste anual.
Esas obligaciones se olvidan hasta que el cliente las reclama.
Con Think²: Think² convierte cada obligación del contrato en una tarea con fecha y responsable. Pide los soportes, como la póliza renovada o el informe entregado, y avisa si algo se acerca a su fecha sin soporte. El responsable confirma cada cumplimiento.
Qué cambia: Cumples lo que firmaste sin depender de la memoria de quien negoció.