Una empresa factura en Siigo o Alegra y recibe transferencias en dos bancos.
Hay clientes que pagan varias facturas en una sola transferencia o hacen abonos parciales, y la referencia casi nunca dice qué están pagando. Una auxiliar cruza extractos y cartera a mano, y hay facturas que siguen abiertas semanas después de pagadas.
Con Think²: Think² lee los movimientos del banco y los soportes de pago que llegan al correo. Propone a qué facturas corresponde cada abono, también los parciales y los agrupados, y prepara el registro del recaudo. Una persona revisa los cruces dudosos y aprueba antes de que se guarde nada en el sistema contable.
Qué cambia: La cartera muestra lo que de verdad está pendiente y nadie le cobra a un cliente lo que ya pagó.
Un vendedor pide despachar un pedido grande a un cliente que ya tiene facturas vencidas.
Cartera se entera cuando el pedido ya salió.
Con Think²: Cuando se crea un pedido en el ERP o en la hoja de pedidos, Think² revisa cuánto debe el cliente, desde cuándo y cuál es su cupo. Si lo pasa, deja el pedido en espera y le manda a quien aprueba crédito un resumen con el historial de pagos. Esa persona decide si se despacha o no.
Qué cambia: El crédito lo decide alguien con los datos a la vista, antes de despachar y no después.
El gerente quiere saber cada lunes quién debe, cuánto, desde cuándo y qué clientes empeoraron.
Hoy alguien exporta, arma tablas dinámicas y escribe el correo.
Con Think²: Cada lunes Think² toma la cartera del sistema contable y la ordena por antigüedad: al día, 30, 60 y más de 90 días. Marca los clientes cuyo atraso creció desde la semana anterior y escribe un resumen con las acciones sugeridas. Quien lleva cartera lo revisa y lo aprueba antes de que llegue a gerencia.
Qué cambia: Las decisiones de cobro se toman con un informe actualizado, sin perder horas armándolo.