Una empresa cobra con tarjeta a través de una pasarela como Stripe, Mercado Pago o Wompi.
Al banco llega un solo depósito por día, ya sin comisiones ni retenciones, y contabilidad no sabe qué ventas hay detrás.
Con Think²: Think² descarga el reporte de liquidación de la pasarela y separa cada depósito en las ventas que lo forman. Aparta comisiones e impuestos retenidos y propone los asientos. El contador revisa las diferencias y aprueba antes de que se registre algo.
Qué cambia: Cada depósito queda explicado venta por venta y las comisiones ya no se esconden en una diferencia.
Una pyme tiene, por ejemplo, cuatro cuentas en tres bancos.
Descarga extractos en PDF, Excel y CSV y los concilia en una hoja que solo entiende una persona.
Con Think²: Think² recibe los extractos tal como llegan, los pasa a un mismo formato y los cruza con el libro de bancos por monto, fecha y referencia. Arma tres listas: lo conciliado, lo probable con su razón y lo que no tiene pareja. Una persona aprueba lo probable y decide qué hacer con lo demás.
Qué cambia: La conciliación ya no depende de la hoja de una sola persona y se puede hacer cada semana en vez de cada mes.
Una empresa con varias sedes deposita en el banco el efectivo de cada una.
El depósito no dice de qué sede viene y los faltantes se descubren semanas después.
Con Think²: Think² lee el cierre de caja que reporta cada sede, sea planilla, foto o mensaje, y lo cruza con los depósitos por fecha y monto. Si un depósito falta, llega tarde o no coincide, avisa al responsable de la sede y a tesorería con el detalle. El ajuste contable lo aprueba una persona.
Qué cambia: Los faltantes se ven a los pocos días, cuando todavía se pueden aclarar.