Una empresa de servicios manda recordatorios automáticos desde su software de facturación.
Los clientes contestan por WhatsApp: «ya pagué», «mándame la factura otra vez», «pago el 15». Nadie lee esas respuestas a tiempo.
Con Think²: Think² lee cada respuesta, entiende qué pide el cliente y prepara lo que sigue: reenviar la factura, pedir el soporte del pago o anotar la promesa con su fecha en la hoja de cartera. Los mensajes al cliente se aprueban antes de salir, uno por uno o por reglas que tú defines.
Qué cambia: Ninguna respuesta de un cliente queda sin atender y cada promesa de pago queda anotada con su fecha.
Un cliente promete pagar el viernes y no paga.
Nadie lo nota hasta el cierre del mes, cuando la deuda ya tiene 60 días.
Con Think²: Think² compara las promesas anotadas con los pagos que entran al banco. Si pasa la fecha y no hay pago, prepara un segundo mensaje con otro tono. Si el saldo supera el monto que definas, le avisa a la persona responsable de esa cuenta con todo el historial para que decida si llama. Nada sale sin aprobación.
Qué cambia: Cada promesa tiene seguimiento y las deudas grandes llegan a una persona antes de volverse incobrables.
Una empresa tiene clientes grandes que por política pagan a 60 días y clientes pequeños que se atrasan por desorden.
Si les manda el mismo mensaje a todos, se daña la relación con los grandes.
Con Think²: Think² revisa en tu sistema contable cómo ha pagado cada cliente y escribe el recordatorio según eso. Al que paga bien le llega un aviso amable antes del vencimiento. Al que se atrasa le llega su saldo detallado con el enlace de pago. Tú apruebas las plantillas y cualquier envío que se salga de la regla.
Qué cambia: Cobras con un tono que cuida la relación y que corresponde a cómo paga cada cliente.