Una empresa registra cientos de facturas de compra al mes.
El auxiliar decide la cuenta, el centro de costo y las retenciones, y cada auxiliar lo hace un poco distinto.
Con Think²: Think² lee cada factura y propone cuenta contable, centro de costo, impuestos y retenciones según tu plan de cuentas y lo que ya se decidió antes con ese proveedor. Explica por qué propone cada cosa. El contador aprueba de una vez las que coinciden con lo de siempre y revisa una por una las nuevas.
Qué cambia: Todo se registra con el mismo criterio y el contador revisa en vez de digitar.
Las retenciones dependen del tipo de proveedor, del concepto y de montos mínimos.
Un error se paga con una declaración corregida o con un proveedor que reclama.
Con Think²: Think² revisa cada registro contra las reglas de retención que tú o tu contador definieron (concepto, base mínima, tipo de proveedor) y marca los que no coinciden. Las tarifas las mantiene el contador: Think² solo las aplica y avisa.
Qué cambia: Las retenciones mal aplicadas se corrigen antes de declarar.
Una asesoría o un despacho lleva la contabilidad de muchas empresas que mandan sus documentos como pueden: fotos, correos, carpetas compartidas y fuera de tiempo.
Con Think²: Think² recoge los documentos de cada cliente por el canal que use, los separa por empresa y periodo, y propone los registros en el programa contable de cada uno. Antes del cierre, le pide a cada cliente lo que le falta. Los mensajes a clientes y los registros se aprueban antes.
Qué cambia: El equipo deja de perseguir papeles el último día y usa ese tiempo para revisar.