Una empresa de software B2B recibe por su formulario de contacto solicitudes de estudiantes, proveedores, competidores y clientes reales, todas mezcladas.
Con Think²: Think² lee cada solicitud y busca información pública de la empresa: sitio web, tamaño y sector. La compara con lo que para ti es un buen cliente, explicado en palabras normales, y la clasifica diciendo por qué. Las buenas van al vendedor con un resumen y las dudosas quedan para revisión. Ninguna se descarta sin que alguien pueda verla.
Qué cambia: Los vendedores llaman primero a quien puede comprar, y saben por qué.
Una empresa de remodelaciones recibe solicitudes vagas, como «quiero cotizar una cocina», y gasta visitas técnicas en proyectos que no puede tomar.
Con Think²: Think² le responde al cliente pidiéndole poco a poco lo que necesitas para saber si el proyecto es viable: ciudad, metros, presupuesto aproximado y fecha. Con eso, califica la solicitud según tus reglas, por ejemplo las zonas que atiendes o el tamaño mínimo de obra. Las que encajan pasan a agendar visita. Las que no reciben una respuesta amable, con un texto que tú aprobaste.
Qué cambia: Las visitas técnicas se gastan en proyectos que sí puedes tomar.
Una empresa invierte en anuncios y recibe formularios con datos falsos o teléfonos mal escritos.
Ventas culpa a marketing y marketing culpa a ventas.
Con Think²: Think² revisa los datos de cada formulario: si el teléfono y el correo son válidos y si las respuestas son coherentes. Le escribe a la persona para confirmar el interés, con un mensaje que tú aprobaste, y registra el resultado por campaña. Cada semana arma un resumen de qué campañas traen solicitudes reales. Los cambios en las campañas los decide el equipo.
Qué cambia: Marketing y ventas discuten con los mismos números.