Una empresa de mantenimiento a domicilio tiene técnicos que cubren zonas distintas.
Para agendar hay que cruzar la disponibilidad de cada técnico, la zona del cliente y el tipo de trabajo, y el coordinador termina haciendo de central telefónica.
Con Think²: Think² entiende qué necesita el cliente y dónde. Consulta los calendarios de los técnicos que cubren esa zona y hacen ese trabajo, y ofrece dos o tres horarios reales. Reserva el que el cliente elige y le avisa al técnico con los detalles. Si para encajar la cita hay que mover a otro cliente, lo propone, y el coordinador decide.
Qué cambia: Las agendas se arman por zona y tipo de trabajo, sin que el coordinador cuadre cada cita a mano.
Un equipo comercial B2B agenda demostraciones por correo.
El prospecto propone horarios en su propia zona horaria y el ida y vuelta toma días.
Con Think²: Think² lee la respuesta del prospecto, del tipo «el martes en la tarde me sirve», interpreta la zona horaria y la cruza con el calendario del vendedor asignado. Prepara la invitación con el enlace de la reunión y un resumen del prospecto para el vendedor. El vendedor aprueba antes de que salga.
Qué cambia: La reunión se cuadra en el mismo hilo de correo, sin mandar enlaces de agenda que el prospecto ignora.
Un centro de formación tiene varios profesores y servicios de distinta duración.
Las citas se pisan o quedan huecos que nadie aprovecha.
Con Think²: Think² aplica tus reglas: cuánto dura cada servicio, qué descansos hay, cuánto tiempo de preparación se deja y quién hace qué. Solo ofrece huecos válidos y bloquea el espacio al reservar. Las excepciones, como citas dobles o fuera de horario, las autoriza una persona.
Qué cambia: Hay menos citas mal agendadas que después toca mover.