Una constructora maneja una caja menor por cada obra.
Los residentes mandan fotos de recibos por WhatsApp y la asistente de la oficina los pasa a una planilla cada semana, con mensajes de ida y vuelta para preguntar de qué era cada gasto.
Con Think²: Think² recibe las fotos, lee la fecha, el valor y el proveedor, y pregunta solo lo que falta: qué obra y qué concepto. Actualiza la planilla de cada obra y le pasa a la asistente lo dudoso para que ella lo apruebe.
Qué cambia: Cada obra sabe cuánto le queda y la asistente deja de perseguir recibos.
Una cadena de tiendas tiene una caja por punto.
El encargado pide reposición cuando la caja ya está vacía, y contabilidad descubre entonces que faltan soportes de varias semanas.
Con Think²: Think² compara el saldo de cada caja con los gastos cargados. Cuando baja del mínimo que definiste, arma la solicitud de reposición con el detalle y los soportes, y se la pasa al responsable para que la apruebe. Los gastos sin soporte salen marcados aparte.
Qué cambia: La caja se repone antes de quedar en cero y la solicitud llega armada.
La contadora externa de una pyme recibe al cierre una carpeta con recibos del mes: gastos sin los datos del proveedor, conceptos mezclados y soportes repetidos.
Los devuelve y el cierre se atrasa.
Con Think²: Antes del cierre, Think² revisa los soportes del mes, señala los que no traen los datos que pide tu contadora y propone la cuenta de cada gasto según sus reglas. Ella revisa y aprueba antes de que se registre algo.
Qué cambia: Menos correcciones en el cierre y menos gastos que se quedan sin registrar.