Un restaurante con dos sedes compra a sus proveedores por WhatsApp según lo que el jefe de cocina calcula a ojo.
El punto de venta sabe qué se vendió, pero nadie lo cruza con el inventario ni con las reservas del fin de semana.
Con Think²: Think² toma las ventas del punto de venta, las recetas que le diste y las reservas confirmadas en CoverManager o en tu sistema de reservas. Con eso estima el consumo y arma el pedido sugerido para cada proveedor. El jefe de cocina lo ajusta y lo aprueba, y solo entonces sale el mensaje a cada proveedor.
Qué cambia: Las compras salen de lo que se vende y de lo que viene, no de la memoria, y cada pedido queda registrado.
Los pedidos de Rappi, Uber Eats, DiDi Food o Glovo llegan con reclamos: plato frío, faltó una bebida, cobro de más.
Cada app tiene su panel, y los reembolsos y respuestas se acumulan.
Con Think²: Think² reúne los reclamos de las apps de domicilios y los cruza con la comanda y la hora de despacho. Separa los errores de cocina de los del repartidor y redacta la respuesta o la disputa de cada caso. El encargado aprueba antes de enviar.
Qué cambia: Disputas los cobros que no te corresponden y ves en una sola lista qué plato o qué turno genera más reclamos.
Los eventos y grupos grandes se cotizan por correo e Instagram: menú, número de personas, anticipo, alergias.
La información queda repartida y algún detalle se pierde el día del evento.
Con Think²: Think² recoge la solicitud y propone un menú y una cotización con tus precios y condiciones, que espera tu aprobación. Cuando se confirma, registra el anticipo, bloquea el espacio en el sistema de reservas y prepara la hoja del evento para cocina y sala, con alergias y horarios.
Qué cambia: Cada evento llega a cocina con todo por escrito, y ninguna cotización se queda sin seguimiento.