Alguien armó un script con la API de OpenAI que resume pedidos y los manda por correo, con la llave escrita en el código.
La persona se fue, venció la tarjeta asociada y el script se detuvo sin que nadie lo notara durante semanas.
Con Think²:
- Conectas en Think² la cuenta de ChatGPT de la empresa, no la de una persona.
- Explicas el proceso en palabras.
- Cada ejecución queda registrada.
- Si algo falla, lo ves en Think² y no te enteras por un cliente.
Qué cambia: El proceso ya no depende de un script ni de quien lo escribió.
El equipo tiene un «prompt maestro» de dos páginas guardado en un documento.
Cada persona lo pega a su manera, le cambia algo y los resultados salen distintos.
Con Think²:
- Las instrucciones viven en Think², en un solo lugar.
- Todos trabajan sobre el mismo proceso.
- Cuando alguien corrige un resultado, la corrección queda como regla para todos.
Qué cambia: El resultado depende del proceso y no de quién pegó el prompt.
Una tarea programada de ChatGPT le manda un resumen cada mañana.
Es útil, pero el resumen se queda en el chat: no crea la tarea en el gestor ni le responde al cliente que lo necesitaba.
Con Think²:
- Think² prepara el resumen con los datos de tus apps.
- Convierte cada pendiente en una acción: una tarea en tu gestor o un borrador para el cliente.
- Las acciones hacia fuera esperan aprobación.
Qué cambia: El resumen de la mañana se vuelve trabajo adelantado.