Una distribuidora de materiales eléctricos recibe pedidos de cotización por WhatsApp.
Llegan como fotos de listas escritas a mano o como mensajes del tipo «lo mismo de la vez pasada». El vendedor busca cada referencia en la lista de precios de Excel y luego en el ERP para ver si hay existencias.
Con Think²: Think² lee el mensaje o la foto, identifica cada producto y lo cruza con tu lista de precios y tus existencias. Si encuentra algo ambiguo, por ejemplo «cable 12» sin calibre ni marca, lo marca para que el vendedor decida. Después arma la cotización en tu plantilla, con los descuentos que tocan a ese tipo de cliente. El vendedor la revisa y la aprueba. Recién ahí sale por el mismo canal, y queda registrada.
Qué cambia: El vendedor revisa en vez de transcribir, y las dudas se aclaran antes de que el cliente las descubra.
Un taller de fabricación a medida depende de medidas, materiales y horas de máquina para cotizar.
Solo el jefe de producción sabe hacer el cálculo, y por eso cada cotización espera a que él tenga tiempo.
Con Think²: Le explicas a Think² las reglas de cálculo que hoy están en la cabeza del jefe o en una hoja de cálculo. Con cada solicitud, Think² le pide al cliente los datos que faltan, como medidas, cantidades o acabado. Luego prepara un borrador con el cálculo desglosado. El jefe de producción solo valida márgenes y plazos antes de que la cotización salga.
Qué cambia: Cotizar deja de depender de una sola persona, y el jefe de producción revisa en vez de calcular desde cero.
Una empresa de transporte de carga cotiza con tarifas que cambian según la temporada y la distancia.
A veces se reenvían cotizaciones viejas con precios que ya no aplican.
Con Think²: Think² toma la tarifa vigente de tu hoja o de tu sistema, calcula según origen, destino y fecha, y le pone vigencia a cada cotización. Si un cliente acepta una cotización ya vencida, avisa al responsable para que decida si la respeta o la actualiza. Ninguna cotización sale sin su aprobación.
Qué cambia: Ya no te aceptan cotizaciones con precios que ya no te sirven, y cada decisión de respetar un precio viejo queda registrada.