Cada semana el dueño revisa quién le debe, cuánto y desde cuándo.
Escribe uno por uno los recordatorios por WhatsApp y por correo, y muchas veces los deja para después.
Con Think²:
- Think² lee la cartera en la hoja o en el programa contable.
- Prepara un recordatorio por cliente con el tono que usa el dueño.
- Los deja en una lista para aprobar.
- Solo salen los que él aprueba.
Qué cambia: El cobro se hace cada semana y no cuando sobra tiempo.
Para cada ajuste en sus herramientas la pyme depende de un tercero: un campo nuevo, un mensaje distinto, una regla de descuento.
Cada cambio tarda y cuesta.
Con Think²:
- En Think², el proceso está escrito en palabras.
- Cuando algo cambia, el dueño o quien lleva el proceso lo dice en una frase.
- La corrección queda como regla.
Qué cambia: Los ajustes básicos los hace la propia pyme.
Un cliente hace un pedido por WhatsApp de noche: «mándame lo de siempre, pero con las cajas grandes».
Para registrarlo hay que buscar qué compró la última vez y adivinar a qué cajas se refiere.
Con Think²:
- Think² lee el mensaje.
- Busca el historial de compras del cliente en tu hoja o tu sistema.
- Arma el pedido y un mensaje de confirmación con el detalle.
- Te lo deja para aprobar, y si algo no está claro, la confirmación se lo pregunta al cliente.
Qué cambia: El pedido queda armado y confirmado sin que tengas que reconstruirlo de memoria.